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viernes, 12 de julio de 2013

Eyes Wide Shut (1999)


La hondamente fascinante película de Stanley Kubrick --su póstumo magnum opus, verdadera summa de una filmografía tan breve como necesaria-- fue y sigue siendo objeto de teorías conspirativas que refuerzan ese halo más que maldito, terroríficamente inquietante, nacido para matar los dulces sueños de los hombres tranquilos. Fuese o no asesinado Kubrick por la CIA debido a su exposición de las sociedades secretas de los ricos y poderosos, lo cierto es que la infame escena de la orgía, con ese preludio de satánica misa negra como centro de un abismo, tiñe de maleficio cada fotograma circundante, desde el inicio hasta el final de un film que hace bis de Dmitri Shostakovich y de Gyorgy Ligeti. Sin embargo, las exóticas composiciones musicales para la diabólica mascarada --aquel piano minimalista de Ligeti, con la obsesiva lentitud de una pesadilla, y un irónico “Strangers in the Night” instrumental, aparte-- las firmó Jocelyn Pook (autora además de las piezas para las recurrencias masoquistas del protagonista y el intrigante relato onírico de su mujer, respectivamente), violinista que también se encargó de la interpretación en compañía de su Ensemble.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Spartacus (1960)


Producida por Kirk Douglas y dirigida por Stanley Kubrick (entonces ya responsable de dos obras maestras: The Killing y Paths of Glory), esta influyente cinta épica ha envejecido muy bien, contra los pronósticos de un rodaje accidentado, una recepción controvertida y, no menos importante, las tensas relaciones entre sus dos principales artífices. El legendario Espartaco (Douglas) es el gladiador que lidera la masiva revuelta de esclavos que logra poner en jaque a Roma (entonces todavía república), mientras las intrigas senatoriales entre patricios y representantes de la plebe involucran a personajes decisivos como Craso (Laurence Olivier), Graco (Charles Laughton) y un tal Julio César (John Gavin), joven promesa del Estado. Un elenco tan de lujo (Jean Simmons, Tony Curtis, Woody Strode, John Ireland lo completan) se vio recompensado con un Oscar para Peter Ustinov --que en este género lo debió obtener más bien por su inolvidable Nerón en Quo Vadis (1951); Douglas y (especialmente) Olivier no obstante, el favorito del cronista es Laughton, mientras que Gavin resulta acaso demasiado guapo e inexpresivo si se quiere una versión ajena a Hollywood de César. Simmons y Olivier se reencuentran diez años después de Hamlet. El guión de Dalton Trumbo, ética y psicológicamente inteligente, le da a la cinta la personalidad que en la pantalla se disputan el honor de moldear la retraída dirección de Kubrick y la convencional labor ejecutiva de la Bryna de Douglas. No me parece lo mejor de Alex North --estaríamos hablando, entonces, de A Streetcar Named Desire--, pero el tema central es emocionante, como lo es, y profundamente, el tema de amor; similar opinión merece el largometraje en sus mejores momentos, que son variados, y en general.

sábado, 7 de agosto de 2010

A Clockwork Orange (1971)



Alex: No. No! NO! Stop it! Stop it, please! I beg you! This is sin! This is sin! This is sin! It's a sin, it's a sin, it's a sin!
Dr. Brodsky: Sin? What's all this about sin?
Alex: That! Using Ludwig van like that! He did no harm to anyone. Beethoven just wrote music!